Antombo Langangui quedó huérfana a los 12 años en un país que no era el suyo y su vida de lujos cambió a una diferente. Hoy triunfa con su belleza y talento.

Este personaje, uno de los más amenazados del país, fue siempre un alumno excelente, además de salsómano y coqueto empedernido.

Esta es la historia del boyacense que, montado en una bicicleta y pedaleando en contra de muchas dificultades, llenó de alegría y orgullo a Colombia. 

Después de haberlo tenido todo, esta estrella del fútbol colombiano se quedó sin nada. Arrepentido, confiesa su drama y dice que está lejos de ser un ejemplo a seguir. 

Se ha tenido que tragar sapos en medio del proceso de paz y no se arrepiente. Sabe que el presidente Santos ve en él a un hombre leal y prudente.

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